Musulmanes de A Coruña

Musulmanes de A Coruña
"Ninguno de vosotros cree, hasta que quiera para su hermano, lo que quiere para sí mismo"

domingo, 12 de mayo de 2013

Jesús en el Islam: conceptos fundamentales

 
«Les enseñaremos nuestros signos en los horizontes y en sus propias personas, hasta que se les haga patente que el Corán es la verdad.»
 (Corán 41:51)
 
 
 
 
Jesús en el Islam es presentado como uno de los grandes profetas de la humanidad. Tiene dos títulos fundamentales:
 
- Nabi:
 
   Recordaremos que nabí significa enviado. No trae una nueva ley (Jesús seguía la Torá, tal y como indica el Corán e incluso la misma Biblia) sino que interpreta la Ley mosaica dando un sentido interior y exterior, espiritual y social, corrigiendo las desviaciones que fueron introducidas después de la desaparición del profeta anterior (en este caso Moises, en árabe Musa).
 
   Las enseñanzas derivadas de Musa, que la Paz sea con él, fueron adulteradas y de ahí la necesidad de un nuevo Nabi, que ponga las cosas en su sitio, regenerando el Din (verdadero modo de vida) de acuerdo a los problemas de la época en que se encuentra. 
 
- Masih:
 
  O Mesías, que significa salvador. Esto tiene muchas implicaciones. En primer lugar, Jesús es el Mesías esperado por el pueblo de Israel sin embargo las autoridades judías de la época lo niegan. De hecho, en el judaísmo ortodoxo Jesús no tiene una buena consideración y es mayoritaria una visión negativa de él, en términos que no me atrevo ni siquiera a pronunciar. 
 
   Por otro lado, es Mesías de la humanidad pues prepara el camino para el último Profeta y cómo limpiará el Mensaje de Jesús de los errores que introducirán (como efectivamente pasó), nombrando al profeta Muhammad por su propio nombre y hablando de su misión, de cómo eliminará las mentiras sobre él, y cómo vendrá con una ley nueva desde la Mecca.
 
  Por otra parte, será Mesías incluso en el propio Islam, pues cerca del final de los tiempos Jesús liderará a los musulmanes e impondrá la justicia en el mundo por encima de los enemigos que siempre han conspirado contra la humanidad, contra los Profetas y contra Allah.
 
 Por tanto es de vital importancia recordar que según el Islam, Jesús no fue crucificado, no murió, y está vivo.
 
 
Por lo tanto, el Islam se sitúa entre los dos extremos:
 
- Los judíos lo consideran un falso profeta.
 
- Los cristianos lo consideran Dios.
 
 
El Islam enseña que Jesús tuvo un nacimiento podríamos decir "milagroso", una vida extraordinaria, no ha muerto y vólvera al final de los tiempos para traer la paz al mundo.
 
Nótese que el profeta Muhammad (Paz y bendiciones sean con él) ya cumplió con su misión, y sin embargo Jesús la terminará al final de los tiempos, dejando al mundo en su estado original.
 
Como conclusión, podemos decir que Jesús tiene una importancia extraordinaria en el Islam y ocupa un lugar clave en el Corán. Al revés de lo que muchos desinformadores intentan propagar.
 
Pero a pesar de ser un profetta de categoría colosal, con una importancia suprema y los musulmanes le tienen un respeto tal que siempre dicen: aleihim salam (la Paz sea con él) al nombrarlo, Jesús no recibe el trato de Dios ni de hijo de Dios.
 
Es un profeta veraz y autçentico, de los más grandes, pero recordemos que en el Islam el único digno de llamarse Allah (Dios) es quien ha creado y sostiene la reaalidad, Jesús incluído, pues Jesús es una realidad. 
 
 

sábado, 11 de mayo de 2013

Jesús en el Islam: introducción

   

 

     Jesús (Sidnâ ‘Isà, ‘aláihi s-salâm) es contado entre los grandes profetas de la      
humanidad.
 
     Algo que llama poderosamente la atención es la negativa del Corán a aceptar que Jesús muriera en la cruz. El Libro de los musulmanes acepta que naciera de una virgen, pero rechaza la Pasión. No vamos a entrar aquí en seudo disquisiciones históricas sobre lo que pudo pasarle a Jesús. No creemos que pueda saberse nada o casi nada de la figura histórica de Jesús.

     Lo que sí nos interesa, y nos parece lo más relevante, es lo que significa y el alcance de esta postura del Corán. Admitir la concepción milagrosa de Jesús no representa ningún inconveniente: sería un signo más del Poder de Allah, que no tiene que someterse a ninguna condición de las leyes que rigen la naturaleza, que Él mismo ha creado. El mensaje que un musulmán recibe de este hecho es que Allah no depende de nada. Él es anterior a todo y está por encima de todo.


    El Corán niega la crucifixión. Si no hubo muerte, no hubo resurrección. Y si no hubo resurrección, no hubo redención.
 
  ¿Qué conclusión sacamos de todo esto?

   Que el cristianismo gira en torno a la noción de pecado. Todo está en función del pecado: Dios mismo se hizo hombre para poder lavar con su sangre ese mal, que según esta doctrina, no tiene otra forma de ser eliminado. El pecado tiene unas dimensiones metafísicas terribles. Acompaña a la humanidad desde sus orígenes, todos nacemos contaminados. Solo la sangre de Dios puede librarnos de ese fardo invisible. La sangre de Dios, es decir, el sufrimiento elevado a categoría de teofanía. Por ello el cristianismo apela tanto a la fe, que es la adhesión incondicionada a lo irracional.

   ¡Claro que le interesó al cristianismo aceptar la doctrina del libre albedrío!: gracias a ello, el hombre es aún más culpable. Es pecador porque quiere. Así fue como la Iglesia acentuaba el sentido de culpa entre su rebaño y potenciaba los remordimientos. A pesar de ser libre para pecar, el hombre sin embargo no puede purificarse por sí mismo: necesita de sacerdotes, representantes del dios crucificado, que le perdonen. Todo esto suena muy mal. Pero ha calado muy hondo en las conciencias, hasta el punto en que el occidental es casi incapaz de imaginar la espiritualidad de otro modo.


    Hay cristianos que se acercan a los musulmanes y les preguntan cómo se plantea en el Islam el tema de la salvación. “¿Y qué es la salvación?”, preguntará a su vez el musulmán. La salvación sólo es planteable cuando el pecado es un ídolo, como sucede entre los cristianos. En el Islam, el acento se pone en Allah, no en el pecado. Conocer a Allah es lo que libera al ser humano. Conocerlo y abrirse al infinito que representa. Y esa fue la enseñanza de Jesús, según los musulmanes: el Tawhîd, la Unidad del Señor de los Mundos, es decir, la renuncia a los dioses para que resplandezca la luz del Uno-Único, el que está por encima de todas las consideraciones, el que es capaz de hacer que surja vida de una virgen.



 
   Jesús, al igual que Muhammad (s.a.s.), luchó contra los ídolos, y lo hizo entre los judíos, en un entorno monoteísta. Y es porque los fantasmas que atormentan a los seres humanos, los dioses que imagina, son muchos más que las representaciones que los politeístas adoran. Y entre esos ídolos hay que contar la fijación obsesiva en el pecado. El Islam que predicó Jesús (‘aláihi s-salâm) fue el de todos los profetas, la búsqueda sincera de autenticidad. Y esto es lo que los musulmanes aprecian en Jesús, y es para ellos un profeta de envergadura colosal, sin necesidad de hacer de él un dios o el hijo de un dios, sin necesidad de matarlo, sin necesidad de resucitarlo después para quedarse anhelando la realidad del asunto y buscando alguna claridad detrás de una historia en la que no se sabe donde está la realidad y donde el mito.


    A la luz de todo lo anterior, debemos advertir que cuando un musulmán, utilizando lenguas occidentales, habla de “pecados”, está pensando en otra cosa. Le han dicho que los términos coránicos dzanb, játa, ma‘sía, izm,... deben traducirse por pecado, y no se da cuenta de las resonancias que este último término tiene. En el Islam se habla de las torpezas, los errores, las rebeliones, del ser humano, no de “pecados” con la carga metafísica, psicológica y mítica que tiene en el cristianismo. El Islam apela al sentido de responsabilidad del ser humano, no al sentido de culpa. Son demasiadas las diferencias como para que “pecado” sea una traducción adecuada.


   Teniendo esta noción como base, pasaremos a profundizar en la figura de Jesús desde la perspectiva islámica.

 

domingo, 28 de abril de 2013

Diferencias entre árabe y musulmán



 Aunque en un principio consideraba que era algo evidente, tras algunos mensajes recibidos al mail de información, me han hecho ver que estos conceptos básicos no están claros:

- Árabe: quien pertenece a la RAZA y CULTURA conocida como "árabe". La gente del Yemen, de Arabia....


Éstos son árabes (da igual su "religión"):





Éstos son ÁRABES MUSULMANES:

Rezo en la Zauia Alauia.





Pero éstos son ÁRABES CRISTIANOS:




Cristianos egipcios
 


- Musulmanes: los que saben y toman a Muhammad como últtimo profeta y síntesis de los demás profetas, devolviendo la espiritualidad y el modo de comportamiento humano a su naturaleza original.

Hay musulmanes blancos (franceses, españoles, rusos):

Musulmanes españoles en Andalucía, en la mezquita grande de
 Granada



musulmanas alemanas
 

Musulmanes rusos
 

Musulmanes del Reino Unido

Musulmanes españoles, andaluces, en la ciudad de Córdoba

 

 Veamos a continuación algunos musulmanes americanos:

Musulmanes peruanos
 
musulmanes de Canada



Musulmanas de Chiapas (México)

 
musulmanas colombianas
 
Mezquita de Colombia

 
                                          
Ahora veamo musulmanes negros:

Maestrto musulmán de raza negra, de Mauritania
Musulmanes de Senegal
Musulmanes de Guinea
 


Musulmanes del África negra

Ahora veremeos imágens de musulmanes en el lejano oriente, empecemos con China. En la región Uigur son musulmaes desde hacemás de mil años. Es una región de China tan grande como Mongolia:

Musulmanes chino




 





Musulmanes de Nepal:


 
    Aunque no lo parezcca, esto es una mezquita.


 

 
MUSULMANES EN JAPÓN
 
 
 
 
 
 
 
 
 
AHORA VAMO A CONOCER EL PAÍS CON MAYOR NÚMERO DEE MUSULMANES EN  EL PLANETA, NO ES ARABIA SAUDI, NO ES YEMEN, NO ES MARUECOS, ES... INDONESIA!!!!
 
 
 
Esto es una mezquita en Indonesia



 
 
 
 
 
 
 
Otro pais de mayoría musulmana muy desconocido, Malasia:
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En definitiva, con esta entreda quería demostrar como los árabes son un pueblo más dentro del Islam, y recordar el hadith del profeta que aparece en la página principal de este blog:
 
 
“Oh humanidad, vuestro Sustentador es uno y vuestro origen es uno. Todos vosotros descendéis de Adán, y Adán fue creado de la tierra. El más honorable de vosotros a los ojos de Al-lâh lo es por su comportamiento. El árabe no es superior al no-árabe, el negro no es superior al blanco, ni el blanco es superior al negro. La única distinción es por la conciencia de Al-lâh”.
 
 
 
 
 
 

jueves, 11 de abril de 2013

concepto de Iman




No confundir con Imam (con "m") que es formalmente quien dirige el salat (y lo puede ser prácticamente cualquiera, ya que es una función no una jerarquía: la jerarquía no existe en el Islam).

Pero hablamos de otra cosa: el Iman (con "n") es la capacidad del corazón y su esponjosidad frente a lo que le viene de la Esencia que mueve la realidad.

Esta actividad del corazón hace percibir la realidad más acorde con Su Realidad. Es muy diferente lo que este concepto islámico transmite, la "acitividad del corazón" o la "esponjosidad del corazón" al término "fe" que se suele usar para traducir.

Por la fe, debes creer sin ver algo, más allá de que sea correcta o incorrecta esta manera de proceder, es totalmente ajena al Islam.

En el Islam, precisamente es ver la realidad en todo su esplendor lo que nos lleva hacia Allah, porque cada elemento que nos rodea es un Signo que nos habla de Él. Él no es un absurdo sino que es lo que toda la humanidad intuye y presiente, y esto no violenta la razón ni es un absurdo.

No es cuestión de creer. Uno puede ser ciego pero sabe que el sol existe.

Por ello, consideramos que la palabra "fe" es totalmente inadecuada, incluso contraria al término Iman.

La palabra de "fe" además tiene numerosas connotaciones que hacen disimular su significado original: como indicamos, creer sin ver (sea algo racional o absurdo).

Es justo decir que todo esto se ha intentado camuflar con el recubrimiento de sentidos más "atractivos": confiar, tener esperanza... con lo que además del disimulo de su significado original desliza que quien tiene fe es alguien buena persona, con esperanza y confiada, y la falta de fe es de gente de "corazón duro".

Esto es muy ajeno al Islam: bondad y la caridad, la tolerancia son aceptadas en el Islam, pero el Islam no pretende hacerse con el monopolio de los buenos sentimientos: estas cualidades son denominadas de fitra (recordemos: innatas en el ser humano). Por tanto, no es exclusivo de ningún grupo humano.

Para resumir: el musulmán no realiza "actos mentales de aceptación crédula": ni "pierde la fe" ni "tiene fe" sino que va a la raíz de las cosas, y se expande desde su corazón a la Sabiduría que dirije y hace vibrar cada acontecimiento de su Realidad: Allah, la Realidad que toda la humanidad intuye.

miércoles, 10 de abril de 2013

Concepto de Yihad

Malcom X, un modelo de alguien que hizo una Yihad contra la injusticia en EEUU: la desigualdad y racismo contra los negros incluso a nivel legal en pleno siglo XX terminó con su lucha. A pesar de haber sido silenciado y en muchas ocasiones dejado a un segundo plano, fue el real artífice de la desaparición del racismo en la ley americana y el primero en hacer internacional el esfuerzo para acabar con esta injusticia. 


Yihad no significa "guerra santa". En árabe, para decir "guerra santa", expresión extraña al idioma árabe se tuvo que inventar una nueva expresión, "harb quds":

- Harb: significa guerra.
- Quds: santa.

Nada que ver con "yihad", que realmente significa esfuerzo. Literalmente.
Etimológicamente, la palabra árabe "yihad", significa: esfuerzos dirigidos alrededor de un objetivo determinado, esfuerzos en el camino de…

Las palabras de raíz j.h.d. tienen este significado, semánticamente diferente a "harb" y a "quds" con lo que queda demostrado que yihad no es "guerra santa".

Pero esfuerzo... ¿hacia qué? Pues hacia cualquier objetivo noble y bueno.

Un objetivo justo, una intensión sincera y... un esfuerzo a prueba de cualquier cosa. Nada sin esfuerzo funciona en esta realidad. Todo lo demás es una quimera: luchar contra una enfermedad, contra la pobreza, contra la corrupción, contra las debilidades de uno mismo, contra los malos hábitos, contra cualquier injusticia... todo requiere de compromiso y esfuerzo, de yihad.

Al igual que el universo no se crea solo, ni algo tan simple como un lápiz hasta algo tan complejo como una computadora, todo necesita un creador, una realidad mejor, una meta buena, algo que no nos lleve a la autodegradación en cualquier ámbito necesita iniciativa, esfuerzo....

El Yihad es el motor del Islam. Sin esfuerzo nada funciona ni sale. Por eso el Islam insiste en ejercer:

- La Yihad menor: el esfuerzo por la justicia en el mundo.

- La Yihad mayor: el esfuerzo por la justicia en nosotros mismos (el esfuerzo contra el ego).

Quienes buscan denigrar el Islam, intentan manipular este concepto frente a los no musulmanes, pues es un concepto de gran importancia en el funcionamiento humano. No ya sólo del Islam.



Muhammad Yunnus, fue el creador de un banco para gente pobre (microcrédito). Con esta iniciativa a sacado de la pobreza  a miles de personas. Al principio nadie creía en él, pero desde su esfuerzo (yihad) y paciencia llegó a su objetivo, incluso fue nombrado premio Nobel.


domingo, 7 de abril de 2013

Concepto de Fitra (naturaleza original humana)

   
 Según un célebre hadiz, Rasûlullâh (s.a.s.) dijo que Allah ha dicho[1]

No me abarcan los cielos ni la tierra, pero sí me abarca el corazón del hombre que se abre a Mí”. 

   Es decir, el corazón del ser humano tiene una capacidad infinita. A esa capacidad se la llama Fitra, que significa naturaleza original. Lo propio del ser humano es esa Fitra, en la que cabe Allah. La Fitra es la causa de las ansiedades e inquietudes más profundas que empujan al hombre hacia lo infinito, pues no se sacia en nada. La desazón, el vacío, el no sentirse colmado, todas éstas son sensaciones que hablan de exigencias a las que damos un nombre en árabe. 

     El Corán enseña que Allah ha hecho al hombre a partir de esa naturaleza. El ser humano es una construcción sobre la Fitra, es el desarrollo material de esa aspiración latente, el recipiente en el que habita ese contenido inmenso.

         Allah es aquello a lo que se inclina la Fitra: lo inconmensurable, lo desmedido, lo inagotable, ya sea en la desproporción del universo o en el microorganismo más indetectable. Allah nada tiene que ver con las dimensiones creadas: es lo abismal que hay en cada instante de la vida. A esa Verdad inexpresable es a lo que tiende la Fitra humana. El Islam es el camino hacia Ella. ¿Qué es el Islam? El Islam es apertura sincera hacia la Verdad y es sencillez absoluta. Por ello, Fitra e Islam también se corresponden. Rasûlullâh (s.a.s.) dijo: 

   “Todo recién nacido está en la Fitra. Son sus padres los que lo hacen judío, cristiano o zoroastriano”, y sus Compañeros apostillaron: “...o musulmán”, y él dijo: “No. El Islam es la Fitra”. 

    Toda elaboración corrompe la Fitra, pero el Islam es una vuelta a la simplicidad. Por eso, su principio básico es el Tawhîd en el que no hay nada añadido a Allah.

   El Islam propone al ser humano a Allah como objetivo. Pero Allah es inalcanzable. Es decir, el Islam opera en el ánimo del hombre ensanchándolo indefinidamente. A donde llegue cada uno está bien. Esto es lo que exige la Fitra. Por eso lo que el Islam hace es desidolatrizar la mente humana: le va quitando progresivamente sus referencias para sumirla en el desconcierto que vive interiormente, un desconcierto que es ya topar con Allah. Abû Bakr (r.) dijo: 

La percepción de la no-percepción es percepción (idrâk ‘ádam al-idrâk idrâk)”. 

   Tropezamos con Allah en nuestra Fitra, en nuestra insaciabilidad. ¿Cómo explicar lo inexpresable? Esta es la dificultad a la hora de hablar del Islam. Es más fácil hablar de sus realizaciones culturales, de sus logros en la reflexión, de su fidelidad, en suma, a su esencia intangible.
 



[1] Los hadices son frases atribuidas al Profeta (s.a.s.). Un hadiz puede ser nabawí si el Profeta se atribuye las palabras a sí mismo, o es un hadiz qudsí si atribuye la frase a Allah sin que por ello sea considerado Corán. Un ejemplo de hadiz qudsi es el citado arriba.